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U.S.-El Salvador Sister Cities is celebrating 40 years of solidarity with rural communities in El Salvador, which is why a special delegation visited the country last July. The goal of the delegation was to strengthen our relationship with our sister organization, CRIPDES, as well as strengthen ties with organizations that support the Salvadoran popular movement and continue building people-to-people relationships.
During the visit, the delegates traveled to San Vicente to visit Las Anonas de Santa Cruz, one of our sister communities, which is sister with Philadelphia. There, they developed a solidarity workshop with community leaders, reflecting on the meaning of solidarity and accompaniment over the past 40 years, as well as discussing the challenges that communities in El Salvador and the United States are facing.
During the visit, the delegation also had the opportunity to meet with beneficiaries of the agricultural project that U.S.-El Salvador Sister Cities supported through the mid-year fundraising campaign in 2025. Las Anonas is one of the communities that faces high vulnerability due to its geographic location near El Aguacate River, which causes major flooding in the area during the rainy season. In 2024, the community suffered devastating losses to its crops due to the rainy season. As a result, a self-sustaining agriculture project coordinated by CRIPDES was carried out at the beginning of 2026, benefiting 25 families.
The delegation also visited the neighboring community of San Francisco Angulo to learn about the environmental challenges they are facing and how the community is organizing and resisting in response to them.
“Participating in the USESSC 40th Anniversary Delegation deepened my understanding of the legacy of community organizing in El Salvador, which holds so much for people in the United States to learn from. We had the privilege of meeting with repopulated communities, educators, journalists, and human rights defenders. I am moved by the Salvadoran people’s commitment to their communities, their land, and their dignity.
Today, there is a strong emphasis on passing these commitments on to future generations. I believe a central part of our work in the international solidarity movement is to support efforts to preserve a lineage of organizing that has survived so much decades of imperialism, war, and neocolonialism. As part of the Salvadoran diaspora, I feel deeply inspired by this lineage and committed to honoring it.”
—Noemí
During their days in San Salvador, the delegation met with our sister organization, CRIPDES, strengthening communication and discussing strategies to continue strengthening people-to-people relationships. They also met with allied organizations to learn about and discuss the different challenges they are currently facing.
Finally, on the last day of the visit, the delegation celebrated our 40th anniversary. Our sister organization, CRIPDES, was our main guest, along with representatives from all of our sister communities in El Salvador. The celebration brought together representatives of the different community leadership groups, and a series of panels gave communities the opportunity to share what their sister-city relationships mean to them and to their communities.
We had the opportunity to hear these experiences, as well as the challenges of maintaining this model of solidarity in the current context. We also heard firsthand about the challenges that communities are currently facing around community organizing.
As part of the celebration, U.S.-El Salvador Sister Cities presented CRIPDES with a recognition honoring 40 years of solidarity and accompaniment with sister communities. In turn, the different regions of CRIPDES presented recognitions to the delegation in appreciation of their accompaniment over these 40 years.
“I feel so honored and humbled that I got to participate in our 40th anniversary delegation. It was an amazing opportunity to include my sister who had never been to El Salvador. Having her there to honor our father’s legacy in this work was super special.
The trip also reinforced my understanding and commitment to solidarity, understanding that our fates across borders are forever intertwined. I also deeply felt the love of sisterhood that our organization has built, and it is stronger than ever! I left hopeful for the next forty years“
—Leigh
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As U.S.-El Salvador Sister Cities, we are so happy to celebrate 40 years of solidarity, struggle, and accompaniment, and above all, of sisterhood between our peoples. We look forward to continuing to build and celebrate 40 more years of this shared history.
Español/Spanish
¡Celebrando 40 años de solidaridad!
Ciudades Hermanas celebra 40 años de solidaridad con las comunidades rurales en El Salvador, es por esto que una delegación especial visitó el pasado mes de julio el país. El objetivo de la delegación fue el de fortalecer la relación con nuestra organización hermana CRIPDES, así como también el fortalecimiento de los lazos con organizaciones que apoyan al movimiento popular salvadoreño y las relaciones pueblo a pueblo.
Durante la visita los delegados viajaron hasta San Vicente para visitar una de la comunidad hermanizadas Las Anonas de Santa Cruz, comunidad hermanizada con Philadelphia. Ahí compartieron una jornada de solidaridad con líderes y lideresas de la comunidad, con el objetivo de reflexionar acerca del significado del acompañamiento de la solidaridad durante los últimos 40 años, así como también se analizó los desafíos que las comunidades en El Salvador y en Estados Unidos están enfrentando.
Además durante la visita se pudieron visitar a los beneficiarios del proyecto de agricultura que Ciudades Hermanas apoyo gracias a la campaña de recaudación de fondos de medio año. La comunidad Las Anonas es una de las comunidades que sufre de alta vulnerabilidad por su ubicación geográfica cerca del río El Aguacate, el cual durante la temporada de lluvias provoca grandes inundaciones en la zona. En 2024 la comunidad sufrió devastadoras pérdidas en sus cultivos debido a la temporada de lluvia, es por ello que un proyecto de agricultura autosostenible coordinado por CRIPDES se llevó a cabo a inicios del año 2026, beneficiando a 25 familias con el proyecto.
La delegación también visitó la comunidad vecina San Francisco Angulo para conocer acerca de los desafíos medioambientales que están enfrentando y cómo la comunidad se está organizando y resistiendo frente a estos.
“Participar en la Delegación del 40.º Aniversario de USESSC profundizó mi comprensión del legado de la organización comunitaria en El Salvador, un legado del que las personas en Estados Unidos tienen muchísimo que aprender. Tuvimos el privilegio de reunirnos con comunidades repobladas, educadores, periodistas y defensores de los derechos humanos. Me conmueve profundamente el compromiso del pueblo salvadoreño con sus comunidades, su tierra y su dignidad. Hoy existe un fuerte énfasis en transmitir estos compromisos a las futuras generaciones.
Creo que una parte fundamental de nuestro trabajo en el movimiento de solidaridad internacional es apoyar los esfuerzos por preservar una tradición de organización que ha sobrevivido a tanto: décadas de imperialismo, guerra y neocolonialismo. Como parte de la diáspora salvadoreña, me siento profundamente inspirada por este legado y comprometida a honrarlo.”
—Noemí
Durante los días en San Salvador, la delegación se reunió con nuestra organización hermana, CRIPDES, fortaleciendo la comunicación y dialogando sobre estrategias para continuar fortaleciendo las relaciones pueblo a pueblo. Además, se reunieron con organizaciones aliadas para conocer y conversar sobre los diferentes desafíos que están enfrentando actualmente.
Finalmente, durante el último día de la visita, la delegación celebró nuestro 40.º aniversario. Nuestra organización hermana, CRIPDES, fue nuestro principal invitado, junto con representantes de todas nuestras comunidades hermanas en El Salvador. La celebración contó con la participación de representantes de los diferentes liderazgos de las comunidades hermanas y se desarrollaron una serie de paneles en los que las comunidades tuvieron la oportunidad de compartir el significado que los hermanamientos tienen en sus vidas y para sus comunidades.
Tuvimos la oportunidad de escuchar estas experiencias, así como los desafíos que implica mantener este modelo de solidaridad en el contexto actual. También escuchamos de primera mano los desafíos que enfrentan actualmente las comunidades respecto a la organización comunitaria.
Como parte de la celebración, Ciudades Hermanas otorgó un reconocimiento a CRIPDES por estos 40 años de solidaridad y acompañamiento a las comunidades hermanadas. De igual manera, las diferentes regiones de CRIPDES entregaron reconocimientos a la delegación en agradecimiento por su acompañamiento durante estos 40 años.
“Me siento muy honrada y conmovida de haber tenido la oportunidad de participar en nuestra Delegación del 40.º Aniversario. Fue una oportunidad increíble para incluir a mi hermana, quien nunca había estado en El Salvador. Tenerla allí para honrar el legado de nuestro padre en este trabajo fue algo muy especial.
El viaje también reafirmó mi comprensión y mi compromiso con la solidaridad, entendiendo que nuestros destinos, a través de las fronteras, están entrelazados para siempre. También sentí profundamente el amor y la hermandad que nuestra organización ha construido, ¡y que hoy es más fuerte que nunca! Regresé con esperanza y entusiasmo por los próximos cuarenta años.”
—Leigh
Como Ciudades Hermanas, estamos muy contentos de poder celebrar 40 años de solidaridad, lucha y acompañamiento y, sobre todo, de hermandad entre los pueblos. Esperamos poder seguir construyendo y celebrando 40 años más de esta historia compartida.




